viernes, 13 de julio de 2007

Sencillez


Sencillez es cualidad que les define. Porque nada hay en su existencia que aspiraciones demuestre; salvo las naturales –por eso sagradas- de vivir e ir a más. Pero esa sencillez y ese adaptarse aceptando; como si budistas fueran, no parece suficiente para que nuestro respeto tengan -el humano respeto que fama tiene de ser efímero-. Y nos molestan. Como a veces lo hacen los viejos y muchas los desclasados.

Siguen aquí y ahí. Errantes. A nuestros oídos en silencio. Torpes –creemos- pero firmes en su objetivo. Resistentes. Como los pobres. Como los viejos que nos avisan del futuro –de nuestro futuro; que del de ellos ya sabemos y saben-. Viviendo las más de las veces sin que se les vea. Jugando con nuestra habilidad. Apareciendo y desapareciendo cuando se les antoja. Recordándonos que el disgusto que sentimos por su existencia les resulta indiferente. Dejándonos presente que nuestras victorias son otras. Nunca su futuro. Que más bien les pertenece el nuestro.

Ancestrales muestras de vida parda. Fugitivas de la luz. Reclicladoras universales de omnívoro apetito. Seres de aparente inutilidad a los que criamos sin querer y queriendo, no evitamos. Cucarachas gaseadas; aplastadas; despreciadas. Siempre supervivientes.



La foto es de victor_nuno



(Publicado en La página de los cuentos el 22/05/05)

Gases


¿Qué historia contar que contada no estuviese ya?. Varias veces la misma pregunta se hizo y tantas veces respuesta no hubo que le dejara descansar.

La necesidad de escribir era ahora grande. Muy grande. Porque algunas fuerzas faltaban y el efecto caldera comenzaba a preocupar, aun sin saber bien del todo sí la misma caldera era o por el contrario era el elemento que ya no en estado líquido estaba sino que gaseoso presionaba aquellas paredes cilíndricas -que es como mejor podía imaginar cualquier caldera que de serlo se precie- presuroso por volver a la atmósfera que, azul, contiene al planeta y de donde nunca al artilugio debió pasar.

Gas noble pensaba; y reía. Porque siempre gracia le hizo imaginar que hasta a los gases afectaba la cosa de las clases. Aunque bien, o casi bien sabía que tal nobleza no provenía de nobiliaria condición, sino de la incapacidad que tenían los tales gases para reaccionar con otros elementos y que nunca perdían aquella individualidad atómica que nobleza, por pureza, les daba.

Pero sí. Gas noble, como el helio que por ligero sobre los demás flota o el neón, que más pesado, agrada por su hermoso color naranja cuanto dentro de algún tubo a la red eléctrica se conecta y a las fachadas ilumina. Gas noble se sentía. En caldera presionando y presionando. Haciendo tiempo y desesperando a la vez. En medio siempre de un juego de dualidades vitales. Seguro a veces, inseguro otras tantas. Convencido e ignorante. Entre el amor y su contrario. Entre la tierra y el cielo. Vivo… pero incompleto. Y al escribir esto comprendió. Metano y no helio era. Metano con ínfulas de nobleza. Metano en estado sólido que, soñador; de la caldera huir deseaba.

Se levantó de la silla que para trabajar usaba. Y con firme resolución al cuadro de mandos se acercó. Presionó el botón rojo del panel y los vecinos pudieron escuchar un ruido, ronco, casi grito se diría. Al instante la aguja del presostato se desplazó a la izquierda. Clara muestra de que la intensidad de la presión disminuía.



La foto es de spiffytumbleweed



(Publicado en La página de los cuentos el 21/05/05)

De perdernos... y cosas así


Un día, ya incapaz de mantener la piedra, la dejo caer


Nos perdimos varias veces en un –parecía- infinito desierto de espejismos atroces.

Nos perdimos muchas veces en un –imaginario- océano de olas magníficas por aterradoras.

Nos perdimos tantas veces en un –soñado- negro abismo que hasta el mismo núcleo pudimos ver, incandescente…

Nos perdimos varias, muchas... tantas veces en soñados, imaginarios… aparentes espacios terrestres o marinos de espejismos, olas y abismos.


Nos perdimos hasta el infinito… para no volver a encontrarnos.




En algún lugar brillará siempre la estrella que no tuvimos.

En algún lugar estaremos siempre anónimos el uno al otro.

En algún lugar seguiremos aprendiendo a explorar.

En algún lugar consultaremos mapas, cartas y portulanos… ilusionados con encontrar, quizás nada. Ilusionados.


Exploradores más bien torpes, nos perdimos perdiéndonos… en algún lugar.



Nos perdimos lo mejor de no perdernos por no saber explorar… por no saber esperar… por no saber indagar… por no saber encontrar.

Nos perdimos.

Y ahora que no nos hallamos; recuerdo que siempre me fastidio perdernos.

Y ahora que no nos hallamos; sé no quiero volver a encontrarte… para no volver a perderte, para no volver a empezar una ruta rutinaria de querer y no saber; de saber y no bastar.


Ahora que no nos hallamos… cada camino se hará.





la foto es de SoniaRo



(Publicado en Colores el 10/07/07)

Sin calcetines mejor... no hay duda


Paseando por flickr encontré un espacio que merece ser visitado para leer... este ensayo. Me gustó el estilo, por eso lo recomiendo.

El autor mantuvo este blog




la foto es de steveh30



(Publicado en Colores el 07/07/07)

Disfruto con el Blog… qué le vamos a hacer.

En el post anterior exprese admiración por tres mujeres, aunque en el espacio, además de la primera foto, el mayor número de palabras fueron para Madame Royal.

Su rostro me resulta hermoso y si es el espejo del alma –de la suya y de la de todo humano ser- pues tenemos a la vista un alma… divina, lo que no deja de ser una reiteración, pues todas las almas son por naturaleza divinas, no?. Pero bueno, así salió y así lo dejo.

El hecho cierto es que José Gervasio Morales (Uruguayos en Lanzarote) me dio la idea en su comentario al post de las musas. Y use la búsqueda y apareció –no voy a decir por arte de magia, pero hubiera sido bonito-

Apareció el blog de Ségolène –espero que disculpe la confianza- Y le escribí, claro. Un pequeño comentario (se puede leer aquí, porque lo han publicado)

Ahora, en mi blog, para que no dé lugar a dudas sobre la naturaleza de mis intenciones –hoy están las cosas muy difíciles…- una vez que -al menos en mi imaginación- Madame Royal conoce de mi existencia sobre este planeta que compartimos. Le voy a escribir la carta.


Madame Ségolène Royal.

(tal… tal… tal)

París


Apareció usted en mi vida viendo un telediario, y al instante supe que se trataba de una aparición del cielo, que por tener forma humana solo puede darse en La Tierra.

Guapa y atractiva; segura usted de usted misma; elegante; madura –valor que no tiene precio- Subyugante –que es palabra que uso poco-...

No es mi intención abrumarla con excesivos halagos que la hicieran pensar de mi algo extravagante –que es palabra que uso menos- Pero créame, al menos lo escrito, está meditado y sopesado.

Antes signifiqué su madurez -reconozco que eso me atrae de las mujeres- Ahora también menciono su gusto por la política. Y hago coincidencia de las dos condiciones porque me permiten explicarle que no solo es una cuestión de imagen mi agrado al verla. También es una cuestión de admiración por intuición. Me explico mejor.

La política es pasión que compartimos –aunque usted la ejerce más activamente que yo- e ideológicamente estamos –más o menos- del mismo lado también. Entonces, por su vocación y sus ideas –siempre he pensado que ser de izquierdas implica un mayor ejercicio intelectual, y que me perdone la gente de derechas pues no es nada personal, y espero poder aclararlo de mejor manera en otra ocasión- …

(me pierdo)

Por sus vocación y filosofía, decía; interpreto es usted persona de intelecto flexible y dado a reconocer el relativismo de las cosas del mundo y la condición humana. Añadido eso a la madurez, el resultado es: enorme atractivo.

Aquel resultado, elevado por el efecto de la apariencia –sus ojos sobre todo-, da una nueva magnitud que, por rubor, no me atrevo aquí a expresar con toda crudeza, pero que en versión más suave, se escribiría… me enamora usted.

Entonces, a la lectura de todo lo escrito, solo queda añadirle que me permito postularme como su más entregado servidor –en la medida en que usted y yo, seguro, interpretamos tal adjetivo-

Yo sería felizmente para usted un fiel colaborador. Incluso podría llevarle el desayuno a la cama –si duerme usted sola, claro- Y leerle los periódicos –en castellano, eso sí-… qué sé yo. Podría ayudarla a usted en muchas faenas y lo haría gustoso. Y vivir en París no me importa.

Si quiere usted le envío mi currículum. Seguro que en el presupuesto de que dispone tiene cabida un asesor más. Para políticas de la Unión, por ejemplo. Siempre es bueno considerar otros puntos de vista. Yo soy persona trabajadora e intelectualmente activa a la que las cosas del mundo le apasionan. Como a usted, creo.

Nuestra relación se podría enmarcar mediante un contrato formal, con la figura que corresponda según el ordenamiento francés, en el cual definamos prestaciones y contraprestaciones, para que así sea todo claro y no tengamos que discutir nunca –o casi-


Bueno… no la ocupo más, y yo también me desocupo de esto, que siempre hay otras cosas que hacer. Pero sepa que lo dicho es sincero y que estaría dispuesto a vivir, junto a usted, esta fantasía mía de mañana de sábado luminoso y con menos viento que ayer.

Siempre a sus pies es una frase de despedida que tiene su cosa morbosa, y no por eso menos seria, así es que la usaré para finalizar la carta, junto a tres besos, que espero reciba usted con agrado.



La foto es de ddestudio



(Publicado en Colores el 23/06/07)

Confusión


Confusión es natural por naturaleza misma. Es divina realidad hecha un ovillo. Realidad enredada de nudos con que entretener el tiempo.

Porque confusión es un tiempo. Y hasta un punto de vista.



La foto es de LuluP



(Publicado en Colores el 03/03/07)

Sufi



...Borracho sin beber vino; saciado sin haber comido; abstraído, mal alimentado, insomne; un rey vestido de harapos; un tesoro enterrado bajo escombros; no hecho de aire ni de tierra; un mar sin orillas; poseedor de cien soles y estrellas y lunas; conocedor de la verdad universal que no se aprende en libros.


La foto es de NikAt




(publicado en Colores el 10/02/07)